Brasil llamó a consultas a su embajador en Argentina, Guillermo Daniel Raimondi, tras las críticas del presidente argentino Javier Milei contra el mandatario brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, y el juez Alexandre de Moraes, según informaron medios locales. La medida, considerada una protesta diplomática, se produce después de que Milei se refiriera a Lula como "presidiario" y lo acusó de financiar una "campaña antiargentina", lo que generó una reacción en Brasilia.

El gobierno brasileño exigió explicaciones por las declaraciones de Milei durante un evento de campaña en São Paulo, donde apoyó a Flávio Bolsonaro. La situación se agravó cuando Milei atacó a Lula y al juez de la Corte Suprema, lo que fue interpretado como una ofensa directa. El canciller brasileño, Mauro Vieira, notificó la decisión al consulado argentino en Buenos Aires, según fuentes citadas por CNN Brasil.

La tensión entre ambos países se intensificó en medio de un contexto político complejo, con el presidente argentino usando frases duras contra su homólogo brasileño. Esta crisis diplomática refleja el deterioro de las relaciones entre Argentina y Brasil, marcado por críticas mutuas y ataques personales.