Las llamas continúan devorando grandes extensiones forestales en España, con un impacto significativo en la movilidad y la calidad del aire en regiones como Madrid, Toledo, Ávila y Castellón. La Dirección General de Tráfico (DGT) ha recomendado a los ciudadanos consultar el estado de las carreteras antes de viajar, ya que numerosas vías han sido cerradas debido a los incendios activos en estas zonas (democrata.es). En Toledo, las autoridades han tenido que evacuar algunas áreas para garantizar la seguridad de los habitantes, mientras que en Ávila y Madrid se registran condiciones climáticas adversas que dificultan los esfuerzos de extinción (lne.es).
El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha destacado que las rachas de viento y la alta temperatura han complicado la lucha contra los incendios, especialmente en Toledo y Ávila, donde se han quemado más de 77.000 hectáreas (larazon.es). La situación ha afectado a más de 125.000 personas, según informes de medios locales, con humo que incluso ha llegado a la región de Córdoba, donde el alcalde ha señalado una disminución en la calidad del aire (eldiadecordoba.es). Los bomberos trabajan sin descanso para contener la expansión del fuego, aunque el riesgo sigue siendo elevado.






























