Pacto Histórico anunció que no asistirá a la posesión presidencial de Abelardo de la Espriella el 7 de agosto, debido a objeciones a su legitimidad (elespectador.com). Esta decisión se suma a la prohibición del presidente en ejercicio, Gustavo Petro, que ordenó a las guarniciones militares no prepararse para la ceremonia, argumentando que el juramento debe realizarse “ante el pueblo y no ante las armas” (infobae.com).
Petro también propuso que la investidura de De la Espriella se celebre en Miami, donde su bufete de abogados tiene sede, debido a la negativa a hacerlo en Bogotá y la dificultad para encontrar un lugar adecuado en el país (elcomercio.pe). Esta propuesta refleja una tensión entre el gobierno actual y el futuro mandatario, que busca una ceremonia fuera del país.
La oposición, representada por el Pacto Histórico, cuestiona la legitimidad de De la Espriella, lo que podría afectar su recepción oficial. Aunque no se ha confirmado una fecha alternativa, la situación muestra una división entre el poder ejecutivo y las instituciones políticas. La posesión presidencial sigue siendo un tema de debate, con implicaciones para la estabilidad política de Colombia.





























