El domingo 26 de julio, varias zonas de España se vieron afectadas por severos incendios forestales. Según diversas fuentes, alrededor de 116.000 personas han tenido que ser evacuadas en distintas regiones del país. Los incendios más pronunciados ocurrieron en Madrid y Ávila, donde se ha registrado la quema de unas 45.000 hectáreas de tierra. Estos focos se expanden hacia Toledo, mientras que un nuevo gran incendio en la Vall d'Uixó, en Castellón, ha obligado a proteger o desplazar a aproximadamente 15.000 personas. El avance del fuego en Madrid y Ávila complicó las labores de extinción, según informaciones del Ministerio de Interior. Ya se manejan como un único incendio debido a su extensión, lo cual presenta una situación compleja por la incertidumbre creada por el viento. Además, se espera que en los próximos días el estado de emergencia empeore.