El fuego no da tregua en España y Francia, donde se han debilitado las llamas pero siguen desatando pánico. Más de 270.000 personas han sido evacuadas desde el 24 de julio debido a los incendios forestales que azotan ambas naciones. Las autoridades españolas y francesas han desplegado grandes operativos para tratar de controlar la situación.

En España, el presidente Pedro Sánchez ha afirmado que "la prioridad es salvaguardar vidas", mientras en Francia, autoridades locales ordenaron la evacuación inmediata de ciertos suburbios occidentales de Burdeos. Las imágenes mostradas por medios como El Diario demuestran el alcance del daño, con miles de hectáreas quemadas y emergencias gestionadas en varias comunidades afectadas.