Este verano, incendios forestales han afectado Francia, Alemania, Grecia, España e Portugal. En particular, decenas de miles de personas en España y Francia fueron evacuadas debido a los fuegos que se extendieron por varios distritos. La situación es grave: al norte, mientras las llamas arrasaban Madrid, más de 200 mil ciudadanos en ambos países tuvieron que huir o confinarse. En España, el gobierno declaró un estado de emergencia nacional y pidió a las Fuerzas Armadas ayuda para la seguridad civil. Mientras tanto, la Organización Mundial de la Salud advirtió sobre los peligros para la salud humana relacionados con estos incendios en Europa, que podrían llegar a su punto crítico este mismo año 2026 si no se abordan eficazmente.