Estados Unidos y Irán han mantenido una pausa en los ataques mutuos en el Golfo Pérsico durante tres noches consecutivas, lo que ha generado una cierta calma en la región. Esta tregua, confirmada por fuentes estadounidenses, permite una reducción temporal de la tensión y una posible continuidad en las negociaciones diplomáticas, según informa BloombergLinea.com. La decisión de Washington de mantener abierta la vía diplomática se da en un contexto de preocupación por la estabilidad regional y el impacto en los mercados internacionales.

El precio del petróleo se ha visto afectado por esta pausa, registrando una caída significativa en las primeras operaciones del día, según informa El Universo.com. La reducción en la tensión ha llevado a una mejora en las bolsas, lo que refleja la reacción positiva del mercado ante la estabilidad. Sin embargo, la situación sigue siendo delicada, ya que grupos rebeldes y milicios proiraníes continúan atacando objetivos petroleros en Arabia Saudita, como señala Infobae.com.

A pesar de la pausa, Estados Unidos ha negado que la interrupción de los ataques se deba a la escasez de municiones, afirmando que dispone de suficiente armamento para continuar con su estrategia, según informa La Sexta.com. Mientras tanto, Irán ha confirmado la suspensión de sus operaciones de retaliación, lo que abre la puerta a una posible resolución pacífica de la crisis.