Brasil rechazó las críticas del presidente argentino Javier Milei contra el expresidente Luiz Inácio Lula da Silva, considerándolas "lamentables" y "absolutamente groseras". El vicepresidente brasileño, Geraldo Alckmin, se pronunció en contra de las palabras de Milei, que habían generado tensión entre ambos países. La Casa Rosada busca calmar el conflicto, mientras que Brasil ve en los comentarios del mandatario argentino una amenaza para la relación bilateral, especialmente en un contexto electoral sensible (eltribuno.com).

Alckmin destacó que los insultos a Lula, líder del Partido de los Trabajadores, afectan no solo a un político, sino a la relación comercial entre Argentina y Brasil, uno de los principales socios económicos del país. La tensión se ha agravado tras el apoyo público de Milei al candidato Flávio Bolsonaro, lo que ha generado descontento en el gobierno brasileño (infobae.com).

El PSB, partido de Lula, oficializará la candidatura de Alckmin a la vicepresidencia en una convención nacional. Esta decisión refuerza la alianza entre el vicepresidente y el expresidente, que busca consolidar su presencia en las elecciones de 2026. La situación refleja la complejidad de las relaciones entre los dos países, donde las palabras de un líder pueden tener consecuencias políticas y económicas significativas (prensa-latina.cu).