La crisis migratoria en Ceuta ha alcanzado niveles alarmantes en los últimos días, con al menos 60 personas fallecidas y casi 70.000 personas devueltas a Marruecos tras intentar cruzar la frontera. La situación se ha intensificado especialmente durante la madrugada, con un alto número de personas entrando en la ciudad autónoma desde el territorio marroquí, lo que ha generado una gran movilización policial y una respuesta inmediata por parte de las autoridades locales y europeas (infobae.com).
La entrada masiva de migrantes, en gran parte desde la zona de Castillejos, ha sido acompañada de incidentes violentos, incluyendo un apuñalamiento y un asalto al CETI, según informes de la Guardia Civil. Mientras tanto, Marruecos ha detenido a 70 personas relacionadas con los disturbios, lo que refleja la complejidad de la situación en la frontera (malagahoy.es).
El gobierno español ha descartado la entrada de personas desde Ceuta a la Península Ibérica, recordando que existe un doble filtro para evitar que los migrantes accedan al espacio Schengen. Además, se ha señalado que la mayoría de los cruces recientes han sido ya retornados a Marruecos, lo que sugiere que la crisis, aunque grave, está siendo gestionada con medidas de control fronterizo (20minutos.es).
La Unión Europea ha mostrado interés en la situación, con observadores que analizan las causas del colapso y las implicaciones para la política migratoria regional. La crisis continúa siendo un desafío para las autoridades, que intentan equilibrar la seguridad con la protección de los derechos humanos (democrata.es).
























