Más de 50.000 personas que entraron de forma irregular en Ceuta han sido devueltas a Marruecos, según el Ministerio del Interior español. La operación se realizó en menos de 48 horas y involucró a decenas de autobuses que trasladaron a los migrantes desde la localidad marroquí de Fnideq hacia distintos puntos del país. La mayoría de los afectados son ciudadanos marroquíes, aunque también se incluyen migrantes subsaharianos.

El gobierno español ha destacado que la situación en Ceuta se ha revertido rápidamente, atribuyéndolo a la colaboración con Marruecos. El ministro de Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha señalado que España actuó de forma autónoma y ha criticado la actitud de algunos socios europeos. A su vez, un exdiputado de Podemos ha cuestionado el discurso de "cacería al moro" que se difundió en redes durante la crisis, señalando que la mayoría de los migrantes regresó voluntariamente.

La instalación de una barrera en la frontera de Ceuta, con una longitud de 500 metros, también forma parte de las medidas adoptadas. El gobierno español afirma que 48.000 personas ya han sido devueltas a sus países. Marruecos ha participado activamente en el traslado de los migrantes, lo que ha permitido una gestión eficiente de la situación. (marca.com)