Un grupo de cinco empresas y ocho funcionarios cubanos fue sancionado por Estados Unidos por su participación en la compra de armas a Rusia y China, anunció el Departamento de Estado. Esta medida forma parte de una nueva presión contra el régimen de La Habana, según la fuente. Las entidades sancionadas incluyen organizaciones militares y altos mandos vinculados a la adquisición de equipamiento bélico de Moscú y Pekín, detalló la agencia.
La sanción se enmarca en una política de endurecimiento de las relaciones con Cuba, donde Estados Unidos ha incrementado las medidas económicas y diplomáticas. Esta acción refleja una postura más dura hacia la isla caribeña, en medio de tensiones geopolíticas regionales. Aunque no se especificaron más detalles sobre las operaciones sancionadas, se destacó la importancia de la compra de armas como un factor clave en la relación entre Cuba y potencias extranjeras.
Por otro lado, en Cuba, organizaciones y movimientos sociales de 25 países condenaron las políticas imperialistas de Estados Unidos hacia el Sur Global, en un acto celebrado en La Habana. Esta reacción muestra una postura crítica hacia las acciones estadounidenses en el contexto internacional, destacando el impacto de las políticas norteamericanas en otras naciones.






























