El ex-presidente de Bolivia, Evo Morales, sigue en fuite après deux años de evasión, mientras el Gobierno y la Policía se contradicen sobre su situación. Según un reportaje de *infobae.com*, el Ejecutivo y las autoridades de seguridad no coinciden en la prioridad de su captura. Mientras el Gobierno afirma que hay cerca de 18.000 órdenes de arresto pendientes, la Policía desmiente esa afirmación, sugiriendo que la captura de Morales no es una prioridad.
El ex mandatario, quien fue depuesto en 2019 en un golpe de Estado, ha estado en el exilio en México desde entonces. Su situación legal sigue siendo incierta, con el Estado boliviano buscando su extradición. A pesar de las declaraciones oficiales, no se ha presentado ninguna evidencia concreta de su localización actual.
La tensión entre el poder ejecutivo y las fuerzas de seguridad refleja la complejidad de la situación política en Bolivia. Mientras el Gobierno insiste en la necesidad de resolver casos pendientes, la Policía parece tener una prioridad distinta. Esta discrepancia podría afectar la eficacia de las investigaciones en curso.
La comunidad internacional sigue de cerca el caso, esperando una resolución que pueda estabilizar la situación en el país. Mientras tanto, Evo Morales sigue siendo un símbolo de la crisis política en Bolivia.


























