Hungría se enfrenta a la paralización de su central nuclear de Paks debido a la ola de calor persistente en Europa, según informa Infobae. La planta, que genera cerca del 40% de la electricidad del país, opera actualmente a menos de la mitad de su capacidad habitual. Esta situación podría prolongarse durante varias semanas, afectando la producción eléctrica nacional.
El cierre de Paks se debe a la escasez de agua necesaria para el enfriamiento de las reactores, un problema común en centrales nucleares durante períodos de alta temperatura. La sequía en los ríos que alimentan la planta ha reducido significativamente el caudal disponible, limitando su funcionamiento. Esta crisis energética se suma a las tensiones en la región, donde múltiples países enfrentan dificultades para satisfacer la demanda de electricidad.
La situación ha generado preocupación en Hungría, donde el gobierno ha llamado a la población a reducir el consumo de energía. Aunque no se han reportado fallos en la red eléctrica, la dependencia de Paks para el abastecimiento nacional pone de manifiesto la vulnerabilidad del sistema energético ante condiciones climáticas extremas. (infobae.com)





















