Los eventos climáticos compuestos, que ocurren cuando varios fenómenos meteorológicos interactúan y generan impactos más severos, están causando graves consecuencias en Chile. Estos eventos, que combinan extremos climáticos, han resultado en daños significativos a la infraestructura y a la población. Según Meteored, estos fenómenos son cada vez más frecuentes y su combinación multiplica los efectos negativos.

En la región de Los Lagos, por ejemplo, fuertes lluvias y vientos extremos han provocado inundaciones y deslizamientos de tierra. En la zona de Valdivia, la combinación de lluvias intensas y la falta de drenaje ha llevado a la evacuación de varias comunidades. En tanto, en la zona norte del país, olas de calor y sequías han afectado la agricultura y el abastecimiento de agua.

Estos eventos han puesto de manifiesto la necesidad de mejorar las estrategias de prevención y respuesta ante desastres climáticos. Las autoridades locales han iniciado operativos de rescate y han llamado a la población a seguir las recomendaciones de seguridad. La situación continúa siendo monitoreada de cerca por instituciones como Meteored y el Servicio Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres (Senad).