El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, reiteró su llamado a la paciencia y la constancia en la transición política en Venezuela, indicando que este proceso no será inmediato, sino que tomará meses, no años. Esta afirmación se basa en la situación actual del país, donde el presidente Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, fueron arrestados el 3 de enero, lo que marcó un punto de inflexión en la crisis venezolana. Rubio destacó la importancia de mantener la presión para lograr una transición democrática, aunque advirtió que este camino requerirá tiempo y esfuerzo colectivo (lanacionweb.com).
Durante una rueda de prensa, Rubio también mencionó que aún hay mucho trabajo por hacer para preparar el terreno de las elecciones en Venezuela, lo que implica una serie de acciones necesarias para garantizar un proceso electoral justo y transparente. Aunque no se mencionó directamente, esta declaración refleja la complejidad del contexto político en el país, donde la oposición y el gobierno aún no han logrado un acuerdo definitivo (laverdad.com).
Rubio subrayó la necesidad de unidad regional, especialmente con países vecinos como Paraguay, donde sostuvo conversaciones con su canciller. Esta postura se alinea con la visión de un futuro más estable en Venezuela, donde la colaboración internacional podría jugar un papel clave en la consolidación de la democracia (infobae.com).





























