Miles de migrantes intentaron cruzar la frontera entre Marruecos y Ceuta, enclave español, durante una ola migratoria que provocó al menos 34 muertos, según estimaciones oficiales. El presidente francés, Emmanuel Macron, anunció el refuerzo de la frontera con España tras el incremento de la presencia de personas en la zona, informó Prensa Latina. La crisis ha generado una respuesta inmediata del gobierno español, que calificó la situación como una "violación de la integridad territorial", según el presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas.

La cifra de migrantes que ingresaron al territorio español supera las 60.000 personas, según fuentes españolas. Muchos de ellos intentaron llegar por el mar, lo que generó operaciones de rescate y búsqueda de personas desaparecidas. Las autoridades continúan evaluando el número exacto de fallecidos, que podría aumentar. La Unión Europea, a través de la comisaria Ursula von der Leyen, condenó la entrada irregular de migrantes en Ceuta y pidió "devoluciones rápidas" con apoyo de Frontex.

En tanto, el ministro israelí de Seguridad Nacional, Itamar Ben Gvir, invitó al presidente español, Pedro Sánchez, a acoger a los habitantes de Gaza que deseen abandonar su territorio. Por otro lado, el ex presidente estadounidense, Donald Trump, advirtió que Estados Unidos podría enfrentar una situación similar a la de Ceuta si los demócratas ganan las elecciones.