Más de 60.000 migrantes llegaron a Ceuta en los últimos días, según informes oficiales. La crisis ha generado una situación de tensión en el pequeño enclave español en el norte de África. Muchos de los migrantes llegaron nadando o trepando a las paredes de la frontera.
La situación ha sido compleja debido a la alta cantidad de personas que intentaron ingresar. Las autoridades locales han estado trabajando para gestionar la afluencia. Se han reportado casos de personas que se encontraron en situaciones peligrosas durante el intento de entrada.
El gobierno español ha respondido con medidas de seguridad adicionales. Se han aumentado los controles en la frontera. Aunque la crisis ha sido temporal, las autoridades advierten que podría repetirse en el futuro. (elmundo.es)






















