Más de 60.000 personas cruzaron la frontera de Marruecos a España en Ceuta durante la crisis migratoria más intensa en la región (lavozdelpueblo.com.ar). La cifra de muertos marroquíes que intentaron llegar a nado a Ceuta superó los 57, según informes recientes (lavanguardia.com). La mayoría de las víctimas fallecieron ahogadas al intentar cruzar el espigón fronterizo de El Tarajal, un punto clave en la zona (lavozdelpueblo.com.ar).

El gobierno español confía en la colaboración de Marruecos para resolver la crisis, pero la situación ha generado tensiones diplomáticas. Marruecos ha mostrado su poder al controlar la situación de Ceuta, lo que se interpreta como un mensaje claro a España (rpp.pe). A su vez, Italia decidió suspender el acuerdo Schengen con España tras el desplome migratorio, activando controles en la frontera (rpp.pe).

La crisis ha tenido un impacto global, con la ultraderecha aprovechando la situación para criticar la política migratoria española. El ministro de Exteriores, Albares, aclaró que no es posible moverse entre Ceuta y Melilla y la Península sin pasar por controles policiales (lasexta.com). A pesar de ello, el gobierno estima que más del 90% de los migrantes que llegaron a Ceuta han regresado a Marruecos (heraldo.es).

La situación sigue siendo compleja, con efectos en la relación entre España y Marruecos, así como en la política migratoria europea.