Ceuta enfrenta una nueva jornada de crisis migratoria este sábado 1 de agosto tras la entrada masiva de personas desde Marruecos, según informa la prensa local. El Gobierno ha confirmado que las entradas de inmigrantes "se han detenido en su totalidad" y que la situación está bajo control, tras una noche definida como "con normalidad" por las autoridades.

El Ejecutivo ha anunciado la instalación de una barrera marina de un metro de profundidad en la zona de Ceuta, como medida preventiva para evitar nuevas entradas. Además, se han comenzado a colocar barreras de contención en el espigón marítimo, según el comunicado oficial. Estas medidas son parte de un plan para reforzar la seguridad en la frontera.

El Gobierno también ha descartado que haya llegadas desde Ceuta o Melilla a la Península Ibérica, recordando que se aplica un doble filtro para evitar entradas a Schengen. Según cifras oficiales, de las 50.000 personas que podrían haber cruzado, unas 48.000 han vuelto al país magrebí. La Junta de Portavoces de Ceuta ha pedido al Gobierno el cierre de la frontera con Marruecos, debido a la entrada de miles de migrantes.

El conflicto ha generado debate sobre la denominación del suceso, con críticas a la palabra "invasión" y propuestas de nuevas expresiones para describir la entrada de más de la mitad de la población local. El Ejecutivo ha insistido en que la integridad territorial de España ha sido "violada", aunque el número de personas involucradas no corresponde a una invasión tradicional.