España ha lanzado un ultimátum a Italia para que retire los controles fronterizos en la zona de Ceuta antes del domingo 9 de agosto, en medio de una crisis migratoria que ha intensificado la presión en la región. El gobierno español ha exigido que Roma reconsidere su decisión de mantener la suspensión de Schengen en la frontera entre Italia y Marruecos, argumentando que esta medida ha contribuido a la afluencia de migrantes a la Península Ibérica (infobae.com).
La tensión ha aumentado tras la muerte de 82 personas en el mar cerca de Ceuta, según informes oficiales, lo que ha llevado a una mayor vigilancia en la zona. Las autoridades españolas han reforzado las medidas de seguridad en la ciudad autónoma, temiendo una nueva ola de migrantes. A pesar de las presiones, Italia ha rechazado el ultimátum y ha mantenido la suspensión de Schengen hasta el 15 de agosto, argumentando que es necesario para la seguridad nacional (latercera.com).
El gobierno italiano ha manifestado que no acepta imposiciones extranjeras en materia de control de fronteras, lo que refleja una postura firme ante las exigencias de Madrid. Mientras tanto, la situación en Ceuta sigue siendo un punto crítico en la lucha contra la migración, con miles de personas intentando cruzar la frontera en las últimas horas (lanacion.com.ar).




























