La frontera entre Marruecos y Ceuta ha recuperado una relativa normalidad tras una crisis migratoria sin precedentes, según informes locales. La situación, que se intensificó en las últimas semanas, ha permitido a los habitantes de Ceuta describir la noche del pasado viernes como tranquila y segura, aunque con una vigilancia constante por parte de las autoridades españolas y marroquíes (lne.es).
Para contener el flujo de migrantes, se han implementado nuevas barreras y se ha incrementado la presencia de la Guardia Civil, el Ejército y medios marítimos, lo que ha frenado considerablemente las llegadas por mar. Además, se ha observado un retorno significativo de migrantes a Marruecos, lo que ha ayudado a reducir la presión en la zona (malagahoy.es).
La crisis ha generado una brecha diplomática dentro de la Unión Europea, con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, criticando la respuesta de algunos países. A su vez, el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha destacado la cooperación con Marruecos, calificándolo como un "socio fiable" y descartando que sea una amenaza para España (marca.com).























