La crisis migratoria en Ceuta ha intensificado en las últimas horas, con miles de personas provenientes de Marruecos cruzando la frontera de forma irregular. Según informes, unos 60.000 migrantes intentaron llegar a la ciudad española en un solo día, lo que ha generado una situación de tensión en la zona (es.euronews.com). La frontera entre España y Marruecos, en particular en Ceuta, se ha visto abrumada por el número de personas que buscan ingresar, lo que ha obligado a las autoridades a tomar medidas urgentes.

España ha respondido instalando una barrera de contención en el mar para frenar la llegada de migrantes a nado desde Marruecos. Esta estructura, combinada con boyas fondeadas, busca controlar el flujo de personas que intentan llegar a Ceuta (infobae.com). Sin embargo, la situación ha sido tan crítica que algunos migrantes han decidido regresar a Marruecos debido al cierre de comercios y la falta de alimentos, lo que ha generado un ciclo de retorno y reintentos de cruce (democrata.es).

Mientras tanto, la crisis ha sido calificada por Estados Unidos como una "invasión", con el presidente Donald Trump señalando que España "no sabe qué hacer" ante la situación. Esta crítica refleja la preocupación internacional por la escalada de la migración en la región (unionradio.net). La frontera de Melilla, otro punto de entrada entre España y Marruecos, fue reabierta tras 36 horas de cierre, lo que muestra la complejidad de la gestión de la crisis en ambos lados de la frontera (larazon.es).