La Unión Europea ha reconocido la gestión del gobierno español durante la crisis migratoria en Ceuta, aunque ha advertido sobre la necesidad de reforzar las fronteras y mejorar la política migratoria. La situación, que involucró la entrada masiva de migrantes en el enclave español, ha generado tensiones internas dentro de la UE, pero también ha sido vista como una prueba superada por la comunidad europea.
El ministro del Interior español, Fernando Grande Marlaska, ha informado que alrededor de 70.000 de los 72.000 migrantes que entraron en Ceuta han regresado a Marruecos, mientras que aún permanecen unos 2.000 en la zona. Esta cifra ha sido compartida por varios medios, incluyendo la prensa española (larazon.es). Aunque la UE no ha vinculado directamente la regularización de los migrantes con la crisis, ha señalado que la medida podría no ser una buena señal para el control migratorio (news.google.com).
Los ministros de la UE han respaldado la postura española, aunque algunos han cuestionado la gestión del gobierno, lo que ha reavivado el debate sobre el endurecimiento de las políticas migratorias comunitarias (larazon.es). A pesar de las críticas internas, Bruselas ha destacado que la UE ha "superado la prueba" en Ceuta y ha pedido acelerar las reformas migratorias (news.google.com).






















