Unas 60.000 personas entraron ilegalmente en Ceuta este jueves, lo que generó una crisis migratoria que llevó a Italia a suspender temporalmente el acuerdo de Schengen con España, según informes de medios españoles y europeos (es.euronews.com). La medida, anunciada por el gobierno liderado por Giorgia Meloni, busca controlar la afluencia de migrantes no europeos en las fronteras marítimas y aeroportuarias entre ambos países.
El Ministerio del Interior italiano, bajo la dirección de Matteo Piantedosi, activó controles aleatorios en los puntos de entrada desde España, sin especificar el periodo de duración de esta medida (20minutos.es). A su vez, Portugal decidió mantener el acuerdo de Schengen con España pero reforzar los controles en la frontera sur, en respuesta a la situación en Ceuta (democrata.es). La tensión entre España e Italia se ha agravado tras la llegada masiva de migrantes procedentes de Marruecos, que ha sobrecargado las infraestructuras locales.
El ministro español de Asuntos Exteriores, José Luis Ábalos, defendió la integridad del espacio Schengen, asegurando que la decisión italiana no afecta la colaboración entre ambos países (lasexta.com). Aunque la suspensión de Schengen no implica una ruptura total de la libre circulación, sí introduce un mecanismo de control en los puntos fronterizos, lo que podría tener implicaciones económicas y logísticas.






















