Veintidós países de la Unión Europea han criticado la política de regularización migratoria en España, señalándola como un "factor de atracción" en la crisis de Ceuta, según una carta publicada por Italia y Dinamarca, que ha sido respaldada por otros países. Esta crítica se produce tras la tensión generada por la entrada masiva de migrantes en Ceuta, lo que ha llevado a una revisión de las normas de libre circulación en la UE (lne.es).

Los gobiernos europeos han exigido una reunión urgente de los ministros de Interior para analizar la situación y han advertido de que podrían reforzar o reintroducir controles fronterizos en las zonas interiores, como medida de protección contra la migración irregular (elmundo.es). Italia, liderada por el gobierno de Giorgia Meloni, ha suspendido temporalmente el espacio Schengen con España durante agosto, lo que ha provocado controles aleatorios en aeropuertos y puertos marítimos (malagahoy.es).

Francia, por su parte, ha descartado la suspensión del acuerdo Schengen con España y ha destacado la cooperación bilateral en materia migratoria, aunque ha reconocido la gravedad de la situación en Ceuta (larazon.es). La tensión entre los países de la UE refleja una divergencia en las posturas sobre cómo abordar la crisis migratoria en el contexto de la regulación de las fronteras.