La crisis migratoria en Ceuta ha generado una intensa presión política y social, con múltiples regiones españolas exigiendo el retorno de menores a Marruecos. El presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, destacó que la situación es insostenible y que la única solución viable es el retorno de todos los migrantes que entraron en el enclave (lasexta.com). Esta postura se alinea con la de varias comunidades autónomas, como Aragón y Castilla y León, que rechazan acoger a menores no acompañados y anuncian recursos judiciales si no se garantiza su repatriación (democrata.es).
Los líderes políticos, incluidos los vicepresidentes de Vox, han exigido que se concluyan los expedientes individuales de cada niño antes de considerar cualquier traslado, advirtiendo que impugnarán judicialmente los casos que no terminen con el retorno a Marruecos (larazon.es). Mientras tanto, expertos analizan cómo se gestó la crisis, destacando la concentración masiva de migrantes en Castillejos, Marruecos, que permitió la entrada de 72.000 personas en 24 horas en Ceuta (lne.es). La situación ha llevado a la suspensión de Schengen con España, según un análisis de Euronews (es.euronews.com).




























