El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó el viernes (6/8) que la guerra contra Irán terminará "muy pronto", durante una rueda de prensa en el Palacio Oval. Esta declaración se da en un contexto de tensión internacional, donde Irán ha estado respondiendo a las sanciones estadounidenses con amenazas militares. Trump destacó su confianza en la capacidad de Estados Unidos para resolver la situación sin prolongar el conflicto, aunque no especificó los términos ni el momento exacto de la posible salida del conflicto (cnn.gr).
Aunque Trump no mencionó directamente las acciones militares iraníes, su comentario refleja una postura más conciliadora que en semanas anteriores, cuando había expresado preocupación por la reducción de los suministros de armas en Estados Unidos. Esta situación ha generado críticas internas en el gobierno estadounidense, ya que algunos consideran que la debilidad militar podría afectar la posición de Estados Unidos en las negociaciones con Irán (enikos.gr).
Además, Trump ha estado señalando a su vicepresidente, Kamala Harris, como una figura clave para su sucesión en las elecciones de 2028, lo que sugiere una estrategia a largo plazo para mantener su influencia política. Esta decisión ha sido interpretada como una forma de asegurar su legado dentro del Partido Republicano (tanea.gr).

























