Más de 57 personas murieron durante la crisis migratoria en la frontera entre Ceuta y Marruecos, según datos actualizados. La situación se ha intensificado tras la entrada masiva de migrantes en la zona, lo que ha generado una respuesta coordinada entre España y Marruecos. Según el Ministerio español, más de 37.000 personas han sido devueltas a Marruecos, con salidas que se producen a un ritmo de 150 personas por minuto desde Ceuta (diario.mx).
La crisis ha provocado incendios en la zona, especialmente en vehículos utilizados por migrantes que llegaron desde ciudades como Marrakech, a más de 600 km de distancia. Estos incidentes han agravado el caos en la frontera, donde se han reportado rumores y desorden. La situación ha sido calificada por Estados Unidos como una facilitación de la inmigración ilegal a Europa, lo que ha generado críticas internacionales (elcomercio.pe).
Mientras tanto, Portugal y Montenegro han reforzado los controles fronterizos en el sur, coordinándose con España y Marruecos para contener la afluencia de migrantes. La crisis ha puesto de relieve la vulnerabilidad de la región, con datos que muestran que casi el 60% de la población de Ceuta proviene de Marruecos. Si la situación se hubiera desarrollado en una ciudad como Madrid, se habrían visto afectadas más de dos millones de personas (lasprovincias.es).




























