El exgobernador del estado de Guerrero, Ángel Aguirre, fue condenado a prisión preventiva por su presunta participación en el caso Ayotzinapa, según un fallo judicial publicado por varios medios. La decisión fue dictada por un juez que acusó a Aguirre de ocultar evidencias relacionadas con la desaparición de 43 estudiantes normalistas en 2014. La Fiscalía General de la República (FGR) investiga su posible responsabilidad en la desaparición forzada y en la obstrucción de la justicia, según informes recientes.
Aguirre compareció ante las autoridades para responder a las acusaciones, y la FGR busca establecer su vinculación directa con el caso. Durante la audiencia, se presentó un testimonio de un testigo protegido que afirmó que Aguirre habría ordenado "desaparecer cualquier evidencia de lo ocurrido en Iguala". La presidenta Claudia Sheinbaum rechazó la idea de un trasfondo político en su detención, destacando los avances de la investigación. El exgobernador ahora enfrenta la posibilidad de ser internado en una prisión federal.




























