La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) enfrenta una controversia por el costo elevado de los exámenes de ingreso en línea, según informes recientes. La institución destinó más de 101 millones de pesos para la realización de estos exámenes, lo que representa más del doble del monto invertido en los exámenes presenciales, según un reporte local (elsiglodetorreon.com.mx). Esta cifra ha generado críticas por su alto costo y la falta de claridad sobre su justificación.
El tema se intensificó tras la renuncia de Patricia Dávila, secretaria general de la UNAM, en medio de la polémica por los exámenes de ingreso. El rector Leonardo Lomelí nombró a Javier de la Fuente como su sucesor, en un contexto de descontento generalizado entre estudiantes y académicos. La decisión ha sido vista como una respuesta a la situación, aunque no ha resuelto las preocupaciones sobre la transparencia y el costo de los exámenes en línea.
La UNAM continúa bajo presión para justificar su política de evaluación, mientras que las autoridades buscan encontrar una solución que equilibre la calidad y el costo de los procesos de admisión. La situación refleja una tensión entre la necesidad de modernización y la responsabilidad fiscal en una institución de alto impacto educativo.






























