Miles de migrantes intentaron ingresar de forma irregular a Ceuta, una ciudad española en el norte de África, desde Marruecos, lo que provocó una crisis que dejó al menos 34 muertos, según estimaciones oficiales. La situación se agravó a mediados de semana con la llegada de jóvenes que cruzaron la frontera a nado, lo que generó una entrada masiva de personas al enclave hispano, informó la prensa local.

El Ministerio del Interior de España confirmó que más de 37.500 de los 50.000 migrantes que entraron de forma irregular en Ceuta han sido devueltos a Marruecos hasta las 15:30 horas del viernes, según fuentes citadas por el diario *Union Radio*. Por su parte, España estimó que 60.000 personas cruzaron la frontera desde Marruecos, aunque la cifra exacta aún no está confirmada.

Las autoridades españolas y marroquíes trabajan en conjunto para gestionar la situación, aunque el presidente de Ceuta, Juan Vivas, criticó la respuesta del gobierno español, señalando que fue "tardía e insuficiente". A su vez, una analista política señaló que las acciones de Marruecos constituyen una "declaración de guerra" contra España, según un comentario publicado por *Marca.com*.

Equipos de emergencia continúan buscando a personas desaparecidas tras el cruce por el mar, mientras que el ejército se encarga de guiar a los migrantes hacia la frontera, aunque algunos grupos rechazan las indicaciones. La crisis sigue siendo un desafío para las autoridades locales y regionales.