Más de 50.000 personas que entraron de forma irregular en Ceuta, una ciudad autónoma española en el norte de África, han regresado a Marruecos, según informó el Ministerio del Interior español. La crisis, desencadenada por la llegada de unos 60.000 migrantes desde Marruecos, provocó una situación sin precedentes en la frontera. Las autoridades españolas y marroquinas coordinaron los traslados, que comenzaron en la madrugada del sábado, sin incidentes, según medios locales.
El gobierno español aseguró que 48.000 personas ya fueron devueltas a sus países, mientras que el Ministerio del Interior confirmó que más de 50.000 migrantes ya están de regreso a Marruecos. La crisis, que se asemejó a un fenómeno viral, reveló las grietas en la gestión migratoria del Estado español, según el periódico *El Comercio*.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, destacó que la "gran mayoría" de los migrantes que entraron en Ceuta ya han vuelto a Marruecos. Esto desmonta el discurso de conspiración que se difundió en redes durante la crisis, según el exdiputado Pablo Echenique.
Las autoridades marroquinas iniciaron el traslado de los migrantes a distintos puntos del país, utilizando decenas de autobuses. La situación, aunque tensa, se controló gracias a la coordinación entre España y Marruecos, que busca evitar futuras crisis similares.




























