El poderoso asesor no oficial de la administración estadounidense en Venezuela ha dejado su cargo, según una fuente exclusiva. Esta figura, aunque no ostentaba un cargo gubernamental formal, ejercía una influencia significativa en las decisiones relacionadas con el país caribeño. Su salida marca un cambio en la estrategia de Estados Unidos hacia Venezuela, especialmente en un contexto de tensiones políticas y económicas en la nación sudamericana (el-carabobeno.com).
Las empresas petroleras estadounidenses aún no han realizado inversiones concretas en Venezuela, a pesar de las expectativas generadas durante la presidencia de Donald Trump. Aunque se hablaba de un posible resurgimiento de las relaciones comerciales entre ambos países, las operaciones reales han sido limitadas. Esta situación refleja la complejidad del entorno político y económico en Venezuela, que sigue siendo un desafío para los inversores extranjeros (elnacional.com).























