Miles de migrantes han llegado en los últimos días al territorio español de Ceuta, procedentes de Marruecos, en una crisis migratoria sin precedentes, según informes de medios locales. Al menos 18 personas han perdido la vida en el intento de cruzar la frontera, según datos proporcionados por reforma.com. La situación ha alcanzado niveles de descontrol, con flujos constantes de entradas y salidas en el espigón de Tarajal, convirtiéndose en el epicentro del desorden fronterizo, según libertaddigital.com.
El gobierno español ha respondido movilizando al ejército para gestionar la crisis, mientras el presidente del gobierno, Pedro Sánchez, ha acudido a Ceuta para evaluar la situación. Sánchez ha denunciado un "ataque a la integridad de España" y ha evitado responsabilizar directamente a Marruecos, señalando en su lugar a las "mafias que trabajan con personas", según elmundo.es. A pesar de esto, el gobierno ha asegurado que los migrantes que han entrado en Ceuta serán devueltos, aunque la colaboración con Marruecos ha sido calificada como "cerrada", según antena3.com.
Muchos de los migrantes, especialmente jóvenes, han decidido regresar a Marruecos tras comprobar que no hay recursos básicos como comida o refugio en Ceuta, según malagahoy.es. Esta situación ha generado una gran cantidad de personas desplazadas que deambulan por las calles de la ciudad autónoma, mientras la crisis continúa sin solución inmediata. La FAES ha criticado la gestión del gobierno, acusándolo de ser "incapaz" ante la crisis migratoria y de no reforzar la frontera, según democrata.es.



























