España anunció este viernes que unos 48 mil migrantes habían sido devueltos desde Ceuta hacia Marruecos, mientras elevó a 57 la cifra de muertos en la crisis migratoria que afecta la región. La cifra de fallecidos incluye a personas que murieron en el mar y en la zona de Ceuta, según informó el ministerio de Interior español (reforma.com).
La situación ha provocado una reacción internacional. Italia decidió suspender temporalmente el acuerdo Schengen con España y activó controles en puertos y aeropuertos con el país vecino, aunque los expertos advierten que ningún Estado puede expulsar a otro del espacio Schengen (cibercuba.com). Además, Francia reforzó la vigilancia en la frontera y en los trenes con España, multiplicando por cinco la presencia policial en la zona (democrata.es).
El presidente francés, Emmanuel Macron, destacó la necesidad de una respuesta colectiva de los países europeos, mientras que el Reino Unido y Francia ofrecieron su ayuda a España para gestionar la crisis (lasexta.com). La situación sigue siendo compleja y requiere una coordinación entre los países europeos para evitar un desbordamiento de la crisis migratoria.



























