La crisis migratoria en Ceuta ha generado una tensión entre España y Italia, que ha llevado a la suspensión del acuerdo Schengen por parte de la última nación. La situación se ha agravado tras la llegada masiva de migrantes a la zona, lo que ha obligado a Italia a pedir medidas restrictivas en la frontera con España (elespectador.com).
El Ministerio del Interior italiano ha decidido reintroducir controles en puertos y aeropuertos para personas procedentes de España, como medida de seguridad nacional, según la primera ministra italiana (eluniverso.com). Esta decisión ha sido respaldada por la suspensión del espacio Schengen, que permite la libre circulación entre países europeos. España, por su parte, ha defendido la integridad del Schengen, asegurando que está "absolutamente garantizada" (lasexta.com).
Mientras tanto, más de 37.500 migrantes han sido devueltos a Marruecos tras cruzar irregularmente la frontera, según informes de autoridades españolas (elcomercio.pe). España ha mantenido operativos conjuntos con Marruecos para agilizar estos retornos, aunque continúan las búsquedas de personas desaparecidas tras intentos de ingreso por el mar (diariocorreo.pe).
Portugal ha mantenido el acuerdo Schengen con España, pero ha endurecido los controles fronterizos, mientras que Montenegro ha descartado suspender el acuerdo (larepublica.co). La situación sigue siendo compleja, con tensiones entre los países europeos y la necesidad de una respuesta coordinada ante la migración.



























