Abelardo de la Espriella asumió este viernes en Cali el cargo de presidente de Colombia para el periodo 2026-2030, marcando el fin del mandato de Gustavo Petro. La ceremonia de posesión se celebró en una universidad de la ciudad, en lugar de Bogotá, algo inédito en la historia del país. La ceremonia contó con un saludo militar, señal de la postura dura que el nuevo presidente parece prometer, según informes de medios locales.
El gobierno anterior, liderado por Petro, dejó a Colombia profundamente dividida, un legado que De la Espriella deberá enfrentar. Durante su mandato, Petro intentó implementar una política de paz con grupos armados ilegales, pero esta estrategia fue criticada por su falta de resultados. La Fundación Ideas para la Paz advirtió que el nuevo presidente enfrentará desafíos significativos en la reducción de la violencia y la estabilidad del país.
De la Espriella, abogado y magnate, también tiene respaldo político de figuras internacionales, incluido Donald Trump, lo que podría influir en su enfoque hacia la lucha contra el narcotráfico. Su llegada al poder representa un cambio importante en la política colombiana, con un enfoque más conservador y centralizado.

























