México y Perú han restablecido sus relaciones diplomáticas tras un conflicto político prolongado, según un comunicado conjunto emitido por ambas naciones. La decisión se tomó bajo la condición de otorgar asilo político a Betssy Chávez, exjefa de gabinete del expresidente detenido Pedro Castillo, quien fue concedido por México. Este acuerdo marca el fin de una tensión bilateral que se había prolongado durante varios meses.
La expresidenta del Consejo de Ministros, Betssy Chávez, abandonó Perú rumbo a México tras recibir el salvoconducto del gobierno de Keiko Fujimori. Su salida generó reacciones divididas entre autoridades y congresistas, algunos de quienes consideraron que su salida era esperada por la demanda de empresarios para retomar operaciones comerciales con México. Aunque el gobierno peruano descartó un intercambio político directo, el restablecimiento de las relaciones diplomáticas se presentó como un paso hacia la recuperación de los vínculos bilaterales.
El acuerdo entre ambos países se produce en un contexto de renovación en las relaciones internacionales, con un enfoque en la cooperación y la estabilidad en la región. La decisión refleja un esfuerzo por normalizar las relaciones tras un período de desconfianza.




























