El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, advirtió este miércoles que Brasil enfrentará cualquier intento de injerencia extranjera en las elecciones de octubre, en medio de una tensión diplomática creciente con Estados Unidos. Lula señaló que el país está preparado para resistir cualquier interferencia, reforzando su postura de soberanía nacional (unionradio.net).
La situación se intensificó tras la decisión del gobierno brasileño de retirar al embajador argentino en Brasilia, un gesto que fue interpretado como una respuesta a las críticas del presidente argentino, Javier Milei, contra Lula. El Ministerio de Relaciones Exteriores brasileño pidió al embajador argentino, Daniel Raimondi, que regrese a Buenos Aires, lo que agravó las tensiones entre ambos países (iprofesional.com).
A su vez, Lula calificó como irresponsable la retirada del visado a su embajadora en Estados Unidos, un acto que consideró una injerencia en asuntos internos. El mandatario brasileño rechazó cualquier intervención en su proceso electoral, reafirmando el compromiso con la independencia del país (democrata.es).
Los medios brasileños destacaron el episodio como una crisis diplomática "más grave en décadas" entre Brasil y Argentina, mientras que el canciller argentino, Pablo Quirno, rehusó disculparse por los insultos hacia Lula, atribuyéndolos a "diferencias ideológicas" (laverdad.com).






























