El presidente electo de Colombia, Abelardo de la Espriella, asumió este viernes su cargo en Cali, bajo medidas de seguridad reforzadas, según informó Prensa Latina. La ceremonia de posesión se llevó a cabo en un contexto de expectativa y tensión, con sectores progresistas llamando a concentraciones en señal de oposición. La transición de poder se realizó en medio de una agenda política compleja, con desafíos tanto en seguridad como en economía.
Daniel Noboa, ex presidente del país, llegó a Cali a las 08:45 para participar en reuniones bilaterales y asistir al cambio de mando. Noboa, quien se desempeñó como líder del Partido Conservador, ha sido criticado por su postura en temas de seguridad y reformas económicas. En tanto, el nuevo gobierno enfrenta expectativas altas, especialmente en un contexto donde el país ha mostrado una tendencia a la derecha, según análisis de medios locales.
La directora del diario “El Colombiano”, Luz María Sierra, destacó que De la Espriella, llegado como un “outsider”, promete una política de mano dura en seguridad y un viraje económico, aunque el éxito de su gobierno dependerá de cómo se implementen estas medidas. Además, se ha abierto un debate sobre el salario de los altos funcionarios, con decretos que asignan recursos sin precedentes al nuevo gabinete.

























