Manifestaciones de mujeres vestidas de rosa se han organizado frente al tribunal de Plymouth, Massachusetts, en apoyo a Lindsay Clancy, acusada de haber matado a sus tres hijos. La protesta busca visibilizar las fallas del sistema sanitario ante las crisis psíquicas relacionadas con la maternidad.

Lindsay Clancy, una mujer de 35 años, está siendo juzgada por el crimen ocurrido en 2023. Según testimonios presentados en el juicio, afirmó haber escuchado una voz masculina que le ordenaba matar a sus hijos. La defensa ha argumentado que su salud mental fue ignorada, mientras que la acusación insiste en la responsabilidad criminal.

El caso ha generado un debate nacional sobre la depresión postparto y el acceso a la atención psicológica. Cientos de personas se han movilizado cada día para apoyar a Clancy, destacando la necesidad de una mayor conciencia médica sobre las crisis emocionales en la maternidad.

El juicio continúa bajo el foco de la opinión pública y las redes sociales, donde se han generado discusiones sobre el sistema de salud mental en Estados Unidos.