El Gobierno anunció oficialmente el permiso para producir vinos con una graduación alcohólica inferior a 8,5 grados. La medida fue aprobada tras una revisión por la Contraloría, que validó el decreto presentado por el Ministerio de Agricultura. El ministro Jaime Campos explicó que la decisión busca ampliar opciones en el mercado, alineándose con una tendencia global hacia bebidas de menor contenido alcohólico.
La medida ha generado controversia entre productores, algunos de quienes consideran que la norma limita la calidad y la competitividad de sus productos. Aunque el decreto no impone restricciones a la producción, exige que los vinos cumplan con estándares específicos de graduación. La Contraloría destacó que la decisión responde a una demanda creciente por bebidas más ligeras y accesibles.
El anuncio se da en un contexto de crecimiento del consumo de vinos de bajo alcohol en mercados internacionales. El Ministerio de Agricultura sostiene que la medida no afecta la producción tradicional, sino que abre nuevas oportunidades para pequeños productores. La implementación del decreto aún está en proceso, con plazos definidos para su aplicación.

























