El Gobierno inició el desalojo del campamento Aconcagua en la comuna de Colina, como parte de una estrategia para recuperar terrenos ocupados ilegalmente. El delegado presidencial Germán Codina destacó la medida como un paso clave en la lucha contra la ocupación no autorizada. Según el anuncio oficial, el desalojo se realiza con el apoyo de las autoridades locales y se busca garantizar el cumplimiento de la ley en la zona.

La medida se enmarca en un plan más amplio de intervenciones en la Región Metropolitana, donde el Gobierno busca reforzar el control territorial y evitar la expansión de asentamientos informales. Codina señaló que la ayuda del Estado no implica tolerar la usurpación de terrenos. La operación contó con la colaboración de la policía y servicios de orden público, sin reportes de incidentes graves hasta el momento.

El campamento Aconcagua, ubicado en las afueras de Colina, ha sido un punto de disputa entre autoridades y habitantes informales. El desalojo busca restablecer el uso legal de las áreas afectadas, aunque las condiciones de los afectados aún no han sido detalladas.