El presidente de Chile, Gabriel Boric, enfrenta una nueva crisis interna tras ordenar la salida del exsubsecretario de Hacienda, quien resultó positivo en un test de drogas. La decisión generó una fuerte reacción en el oficialismo, especialmente por parte del líder del Partido Republicano, Arturo Squella, quien criticó la medida en términos duros. Esta situación refleja una tensión interna en el gobierno, donde la política de control de drogas se ha convertido en un tema sensible.
La decisión de Boric de expulsar al exfuncionario se basa en un resultado positivo en un test de drogas, lo que ha sido interpretado como una señal de debilidad por parte del gobierno. Squella, en su intervención, señaló que este tipo de acciones pueden debilitar la credibilidad del gabinete. Aunque no se han revelado detalles sobre el tipo de droga encontrada, el incidente ha abierto una discusión sobre la política de seguridad interna y la gestión de los funcionarios.
El caso ha generado una polarización dentro del oficialismo, con algunos sectores que apoyan la decisión y otros que la ven como una medida excesiva. La situación sigue siendo un punto de tensión en el gobierno, con el riesgo de afectar la estabilidad política en el corto plazo. (latercera.com)

























