Un sismo de magnitud 5,8 en la escala de Richter sacudió el norte de Colombia el 28 de julio, dejando al menos 200 personas muertas y más de 500 heridas. Hasta el momento, 28 cuerpos han sido recuperados en las zonas afectadas, según informes oficiales. De estos, 22 han sido identificados completamente gracias al trabajo de equipos interdisciplinarios que incluyen forenses, médicos y expertos en antropología.

La zona más golpeada es el departamento de Cesar, donde se registraron los daños más graves. Varios edificios se derrumbaron, y se reportan fallas en infraestructuras críticas como carreteras y puentes. Las autoridades han activado el protocolo de emergencia y han pedido apoyo a organismos internacionales para la búsqueda de sobrevivientes y la evaluación de daños.

Mientras se continúa con las labores de rescate, las familias de las víctimas esperan respuestas sobre el destino de los 6 cuerpos restantes. La comunidad local se muestra en estado de shock, con reuniones de vecinos y plegarias en las calles. La crisis sigue siendo una de las más graves en la historia del país.