El país registró un superávit comercial superior a las previsiones en agosto, alcanzando 7.400 millones de dólares. Las exportaciones aumentaron un 12,2% interanual, llegando a 33.200 millones de dólares. Las importaciones crecieron un 9,2%, pero no alcanzaron el ritmo de las exportaciones. Este desequilibrio contribuyó al superávit. La balanza comercial refleja una mejora en la competitividad del país. El crecimiento de las exportaciones se debe a la demanda internacional por productos brasileños. La economía sigue mostrando signos de estabilidad.