El presidente iraní, Masoud Pezeshkian, reconoció las dificultades económicas del país tras las nuevas sanciones impuestas por Estados Unidos. A la vez, el nuevo secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, Mohsen Rezaei, advirtió a los países vecinos que no se alíen con Estados Unidos en su "guerra económica". Irán sostiene que las sanciones estadounidenses no lograrán doblegar al país, a pesar de la presión sobre su economía.

Teherán rechazó las amenazas de sanciones y aseguró que no lograrán doblegar a Irán. El conflicto continúa elevando los precios del petróleo, lo que agudiza la crisis económica del país. Además, Irán anunció que considerará como enemigo a los países que apoyen las sanciones económicas de Estados Unidos. Esta postura refuerza la postura de resistencia del régimen iraní ante las presiones internacionales.