Netanyahu rechazó el plan de 15 puntos presentado por Estados Unidos y aceptado por Hamás, condicionando el retiro de las tropas israelíes al desarme completo del grupo palestino. El primer ministro israelí afirmó que no retirará a sus fuerzas de Gaza hasta que Hamás entregue todas sus armas, lo que complica la transición política propuesta por Washington. Esta postura ha generado una tensión diplomática con Estados Unidos, que había promovido la propuesta como una vía para avanzar hacia un alto el fuego.
Según fuentes oficiales, el gobierno israelí mantiene conversaciones con Washington, pero rechaza cualquier retirada antes de garantizar el desarme de Hamás. A su vez, el grupo palestino ha insistido en que Israel debe frenar sus ataques y cumplir con su retirada antes de entregar armamento. Esta discrepancia pone en duda el progreso de la fase siguiente del acuerdo.
La postura de Netanyahu refleja una postura firme ante la propuesta de Trump, que busca facilitar una solución política en Gaza. La tensión entre Israel y Estados Unidos se intensifica, mientras que Hamás mantiene su postura de no entregar armas sin garantías previas. La situación sigue siendo incierta, con el riesgo de un nuevo estancamiento en las negociaciones.




















