Un nuevo sismo sacudió la isla de Flores, Indonesia, el lunes 17 de agosto, en medio de las labores de rescate tras el devastador terremoto del 15 de agosto. El sismo, de magnitud 5.7, afectó varias localidades de la isla, aumentando el número de personas desplazadas. Hasta ahora, se registran 12.800 personas que no pueden regresar a sus hogares, según informes oficiales.

El terremoto inicial del 15 de agosto causó al menos 68 muertos y más de 2.000 heridos. Las autoridades continúan verificando los datos de las víctimas y los desplazados. Aunque el sismo del 17 de agosto no fue tan potente como el primero, generó nuevas réplicas, incluida una de magnitud 5.6, lo que incrementó la preocupación en la región.

Más de 4.000 vecinos de Flores permanecen en refugios temporales, mientras las autoridades evalúan el daño y coordinan la ayuda. El volcán Kelimutu, conocido por sus lagos de colores, se encuentra en la isla, pero no se reportaron daños directos en este sitio natural.

Las operaciones de rescate continúan en busca de sobrevivientes, aunque la situación sigue siendo compleja debido a la actividad sísmica recurrente.