El obispo de Cúcuta, monseñor José Libardo, denunció este domingo la violencia que afecta a varios departamentos del país, incluido el Norte de Santander, en un mensaje público que llamó a la paz y al diálogo. En una declaración, el religioso exhortó a la sociedad a "derribar los muros del odio y de la violencia", destacando la necesidad de un enfoque conjunto para resolver los conflictos que persisten en la región. Esta intervención se da en un contexto de creciente inseguridad y enfrentamientos entre grupos armados y fuerzas de seguridad, que han generado numerosas víctimas civiles.
La violencia en el Norte de Santander, en particular, ha cobrado especial atención por el incremento de ataques contra comunidades locales y la presencia de grupos insurgentes. Monseñor Libardo destacó la importancia de la acción de las autoridades y la sociedad civil para garantizar la seguridad y el respeto por los derechos humanos. Su llamado a la unidad y a la búsqueda de soluciones pacíficas refleja la preocupación de la Iglesia católica por la situación en el país.




























